dissabte, 23 de setembre de 2017

DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA EXPLOTACIÓN SEXUAL Y EL TRAFICO DE MUJERES, NIÑAS Y NIÑOS 23 septiembre Manifiesto

 RED DE MUNICIPIOS LIBRES DE TRATA (https://redlibretrata.wordpress.com) 




El Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas se celebra el 23 de septiembre. Fue instaurado por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas en coordinación con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladés, en enero de 1999.

La prostitución como una forma de violencia de género extrema que debe ser abolida y no una profesión que hay que reglamentar porque regular la prostitución legitima y normaliza la prostitución como una «opción para las pobres». 

Por eso el 23 de septiembre recordamos el Convenio de Naciones Unidas para la Represión de la Trata de Personas y de la Explotación de la Prostitución Ajena, de 2 de Diciembre de 1948, que considera la existencia de explotación sexual aunque exista consentimiento de la víctima, así como de la Resolución aprobada por el Parlamento Europeo el día 2 de febrero de 2006 que insta a luchar contra la idea de que la prostitución es equiparable a un trabajo, el Protocolo de Palermo de 2000, el Convenio sobre Lucha contra la Trata de seres humanos del Consejo de Europa de Mayo de 2005 y la Resolución de Naciones Unidas sobre trata de mujeres y niñas de 1 de Febrero de 2007. 

El fenómeno de la prostitución tiene una relación directa con la feminización de la pobreza. Son mayoritariamente mujeres pobres y/o en situaciones de desarraigo social las que están en situación de prostitución. Por eso, es necesario combatir las causas sociales que abocan a muchas personas a una situación de prostitución contra su voluntad: la desigualdad, la exclusión, la injusticia social y la discriminación sexual, que limitan la libertad de opción de las mujeres. 

La prostitución y el tráfico y trata de mujeres están absolutamente relacionados. La mayoría de mujeres en situación de prostitución son o han sido víctimas de la «trata de personas». Pero tampoco es aceptable afirmar que hemos de regular la prostitución como una profesión porque algunas mujeres afirman que lo han elegido libremente. El supuesto “consentimiento” no es ni puede ser un atenuante de ningún tipo de explotación, de vulneración de los derechos humanos. ¿Puede elegirse libremente, consentir, la explotación y la violencia de género? Los derechos humanos se establecieron para poner límites a determinadas formas de explotación (venta de órganos, esclavitud, …) a pesar de que algunos quieran mostrar que es una libre elección individual. Son derechos colectivos no sujetos a rebajarse ni interrumpirse ni eliminarse por deseos (ficticios o reales) individuales. La prostitución es una explotación y un abuso sexual, al margen del consentimiento de la víctima. Las tediosas discusiones acerca de prostitución libre o forzada, o las elaboradas diferenciaciones entre trata y prostitución, carecen de sentido bajo esta óptica. Hay trata porque hay prostitución, del mismo modo que había tráfico de esclavos, porque había esclavitud. 

Es cierto que hay mujeres que “viven” de ir a los platós de televisión y de radio y de publicar libros anunciando las bondades de la prostitución como oficio y recomendándoselo a las demás. Pero la actitud democrática ante la esclavitud se basa en el rechazo a un estatuto degradante para la dignidad humana, a la conculcación de un derecho humano, no en la percepción que cada esclavo o esclava pueda tener acerca de su condición.

El “Informe sobre explotación sexual y prostitución y su impacto en la igualdad de género” del Parlamento Europeo, de febrero 2014, afirma que la prostitución representa una forma de esclavitud incompatible con la dignidad de la persona y con sus derechos fundamentales, constituye una de las violaciones de los derechos humanos más atroces y es una forma de violencia contra la mujer. Afirma que tiene un efecto en la posición social de las mujeres y los hombres en la sociedad, así como en la percepción de las relaciones entre mujeres y hombres y en la sexualidad y que, por lo tanto, es al mismo tiempo causa y consecuencia de la desigualdad de género. Y explica que toda política relativa a la prostitución repercute en la consecución de la igualdad de género, afecta a la comprensión de las cuestiones de género y transmite mensajes y normas a la sociedad. 

La única solución real es la ambiciosa postura del movimiento abolicionista que busca ir a la raíz de un problema que afecta a los derechos humanos. Derechos que en tanto que esenciales están fuera de discusión: los de toda persona a no ser abusada ni utilizada sexualmente, ni de forma gratuita ni a cambio de ninguna compensación económica. De ahí que el foco debamos dirigirlo a erradicar la demanda, la clientela, los prostituidores. Porque sin demanda, la oferta desaparece. Establecer estrategias que disuadan a los hombres de ejercer esta forma de violencia extrema contra las mujeres y los menores. No solo con educación y concienciación, contando para ello con la colaboración de los medios de comunicación y del sistema educativo, sino con medidas concretas normativas que, efectivamente, pongan los medios para que los aparatos legislativo, judicial y policial penalicen y persigan de forma efectiva a aquellos hombres que ejercen esta violencia machista. Pero, a la vez, con dotación económica suficiente para ofrecer alternativas laborales y sociales dignas y estables a las mujeres que están en situación de prostitución. 

Por eso, en este Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas pedimos que los Ayuntamientos se sigan sumando al centenar de municipios ya adheridos y aprueben en pleno la moción para sumarse a esta red, que conlleve medidas concretas que ya se están poniendo en marcha en estos municipios: 

1. Adherirse públicamente a la red de ciudades libres 

2. Diseñar una campaña periódica de publicidad para sensibilizar de que la prostitución es una forma de violencia de género y explotación sexual de las mujeres y visibilizar la responsabilidad del «cliente», buscando deslegitimar socialmente su abuso 

3. Exigir la aplicación real de la ley persiguiendo el tráfico que todo el mundo conoce y a los proxenetas 

4. Modificar las ordenanzas municipales para la toma de datos de los “clientes” que son los que promueven la prostitución y multarles por el uso irregular de la vía pública o de vivienda para un uso diferente con el resultado de una transacción económica 

5. Adaptar las ordenanzas municipales para negar y revocar licencias de actividad a locales de prostitución y explotación sexual de las mujeres 

6. Poner en marcha campañas informativas en los centros educativos y universitarios sobre la realidad de las mujeres prostituidas y sobre los hombres que participan en ello comprando sus cuerpos

7. Prohibir la publicidad prostitucional en todos los soportes publicitarios existentes en el término municipal y en los medios de transporte urbano y no contribuyendo con aquellos medios de comunicación que la promuevan 

8. Exigir al Gobierno una normativa que penalice, como en Suecia, a los hombres que compran a mujeres con fines de comercio sexual con cárcel de hasta 6 meses y multa 

9. En colaboración con la Administración Central y Autonómica, proveer de fondos para servicios sociales integrales para cualquier mujer que desee dejar la prostitución 

10. Plan Municipal que dote de alternativas laborales y formación a las mujeres que deseen dejar la prostitución 

Lógicamente, con esta moción se pide igualmente que cada Ayuntamiento, siguiendo el ejemplo de la normativa sueca, en ningún caso dirija su acción contra las mujeres prostituidas, ni pretenda su penalización o sanción, sino que apostará por una intervención preventiva de las causas, colaborando y exigiendo al gobierno y a las administraciones centrales y autonómicas erradicar la precariedad del mercado laboral y las condiciones de explotación que en él se viven, que provocan el que la prostitución sea a veces la única alternativa para poder pagar las deudas o mantener a la familia. 

Se dice que la prostitución siempre ha existido, dicen. También las guerras, la tortura, la esclavitud infantil, la muerte de miles de personas por hambre. Pero esto no es prueba de legitimidad ni validez. Tenemos el deber de imaginar un mundo sin prostitución, lo mismo que hemos aprendido a imaginar un mundo sin esclavitud, sin apartheid, sin violencia de género, sin infanticidio ni mutilación de órganos genitales femeninos. Sólo así podremos mantener una coherencia entre nuestros discursos de igualdad en la sociedad y en la educación y las prácticas reales que mantenemos y fomentamos.

El Moviment Democràtic de Dondes somos una organización feminista promotora de la Red de Municipios Libres de Trata.

dimarts, 4 de juliol de 2017

OMERTÁ PATRIARCAL (por Encarna Segura)


 
 
Omertá es un término perteneciente a la jerga mafiosa que denomina la lealtad y el silencio con el que se protegen y amparan unos a otros los miembros de "la familia". El objetivo es el de mantener a salvo la organización y defender los intereses del clan cuando sus acciones son denunciadas y perseguidas por la ley.
Nadie sabe nada, nadie ha visto nada, nadie ha hecho nada.
El término es perfectamente aplicable a la lealtad de la fratría masculina, cuya inmensa mayoría permanece silenciosa ante el machismo cotidiano, las desigualdades y la violencia de género. El objetivo en este caso guarda el mismo paralelismo, la defensa del patriarcado y de los privilegios que la mayoría obtienen de la desigualdad, el abuso y la explotación de las mujeres, y del control  obtenido sobre todo el colectivo femenino cuando se atemoriza a todas a través de la violencia, las violaciones y los asesinatos machistas que perpetran cientos de miles de "los suyos" sobre otras tantas mujeres.
Pero ninguno parece saber nada, ni ver nada ni mucho menos haber hecho nada.
La omertá patriarcal recorre todos los ámbitos de la sociedad con su terrorífica complicidad silenciosa, en la que se amparan los violentos para seguir campando a sus anchas.
Desde el ámbito doméstico hasta los medios de comunicación, parece que la mayoría de los hombres no tienen la menor idea de que, a 5 de julio y continuando con la macabra estadística de un año tras otro, han sido asesinadas 55 mujeres y 4 menores de edad a manos de otros hombres,  que otras tantas podrían ya estar sentenciadas a muerte y van a ser ejecutadas en los próximos meses, que cientos de miles sufren violencia física continuada,  que cientos de miles son explotadas sexualmente, y que miles y miles son víctimas cada año de violación y abusos sexuales.
¿Y nadie sabe nada, ni ha visto nada ni ha hecho nada?
La omertá patriarcal resulta indignante en los medios de comunicación cuando se informa sobre violencia machista extrema, donde las mujeres a menudo no son asesinadas, "aparecen muertas", quizás víctimas de algún hecho circunstancial sin aparente conexión con la violenta estructura patriarcal que soportan, y en donde los hombres que las ejecutan son con frecuencia disculpados o justificados, y ellas responsabilizadas por no haber denunciado, no haberse alejado a tiempo del maltratador e incluso haber provocado al asesino de alguna manera.
Resulta especialmente repugnante cuando hace unos dias leíamos que una niña de 13 años fue violada por un grupo de adolescentes, y el autor del artículo responsabiliza a la menor y a sus padres preguntándose escandalizado qué hacía esa niña en la playa la noche de San Juán, en lugar de horrorizarle, como mínimo, que nuestras hijas corren peligro de ser atacadas en cualquier lugar y momento por otros hombres.
La omertá patriarcal que va del entorno privado al público pasando por lo político y lo mediático, nos resulta ya insoportable.
Ya no soportamos más tanto silencio cobarde. La erradicación de la violencia machista y el patriarcado pasa necesariamente por la implicación de los hombres y requiere que dejen de banalizar, amparar y hasta celebrar los comportamientos violentos y abusivos de otros hombres, empezando por los de su entorno, hacia las mujeres.
Es necesario que reconozcan su propio machismo y que tengan la honestidad y la valentía de abandonar sus privilegios y respetar de una vez por todas la dignidad y la vida de las mujeres: de sus parejas, sus hijas, sus hermanas, sus madres, sus amigas, sus compañeras y de cualquier otra mujer, conocida o no, tenga el lugar que tenga en la sociedad.
La omertá patriarcal es un mandato de silencio que ampara a los violentos, que beneficia a todos los hombres en mayor o menor medida, que le cuesta la vida a miles de mujeres a diario por todo el mundo y que revela una inmensa bajeza moral y ética despreciando vergonzosamente los derechos humanos de sus iguales, las mujeres, y beneficiándose de ello.
¿Hasta cuando este silencio?
Encarna Segura, MDD Catalunya.



Nota: Este artículo se enmarca en la sección Actualitat Feminsita de libre publicación del blog del MDD, cuyo objetivo, es promover la participación de las lectoras y lectores. El Moviment Democràtic de Dones no se hace responsable ni del contenido ni de la forma de los artículos publicados en esta sección, que no son editados. Puedes mandar el tuyo a mddonescat@gmail.com. Rogamos claridad, concisión y buena ortografía y una buena dosis de perspectiva de género

dimecres, 24 de maig de 2017

1 Junio: Presentación del libro: El movimiento Democrático de Mujeres. De la lucha contra Franco al feminismo

El Moviment Democràtric de Dones, la Llibreria Alibri y los Libros de la Catarata le invitan a la presentación del libro EL MOVIMIENTO DEMOCRÁTICO DE MUJERES. DE LA LUCHA CONTRA FRANCO AL FEMINISMO, de Francisco Arriero Ranz.

El acto tendrá lugar el jueves, 1 de junio a las 19.00h en la Llibreria Albiri

Intervendrán:

- Amparo Moreno, catedrática emérita de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UAB y autora de Mujeres en lucha. El movimiento feminista en España.
Beatriz Silva, periodista y vicepresidenta del Movimiento Democrático de Mujeres en Catalunya (MDD)
Francisco Arriero Ranz, autor del libro



Librería Alibri
Balmes 26, 08007 Barcelona
Jueves 1 de Junio de 2017, 19.00h

Os esperamos. Rogamos hagáis difusión del acto.

diumenge, 9 d’abril de 2017

¿Por qué justificamos lo injustificable?

Cruz Leal, MDD.

La realidad de la prostitución se alimenta de un imaginario en el que curiosamente la visión de las mujeres no coincide con la masculina. No me estoy refiriendo a juicios de valor sobre la actividad o sus protagonistas, hombres o mujeres. Me refiero al hecho de que ser prostituida no es algo deseado por la mayoría de las mujeres. Es evidente, una obviedad, de no ser así  la trata hace mucho que habría dejado de existir, porque todas nos dedicaríamos y el tráfico de mujeres y niñas no sería necesario.  Tampoco lo sería que nos recordaran desde todos los altavoces  y medios que eso es lo que se espera de nosotras y que es para lo que servimos.

Somos más de tres mil millones de mujeres que evidenciamos cada día, lo que algunos se niegan a aceptar, de empecinados  que están en defender sus privilegios y negocio. Que no queremos ser sus putas es una verdad como un templo, pero siguen por todas las vías posibles con su insistencia.


Fuente imagen. Pinterest

Nuestra resistencia implacable y obstinada,  fastidia. Y por ello nos ignoran, ridiculizan, difaman. Pero ahí seguimos,  somos feministas, abolicionistas y lo llevamos con orgullo, porque sabemos que la mayoría de las mujeres comparten nuestros planteamientos. Y esto no es arrogancia, ya basta del baile de cifras, la prostitución es un problema social, ideológico y político.  La única cifra constatable es que más de tres mil millones de mujeres no queremos ser prostituidas. Las que lo hacen admiten estar obligadas por las circunstancias, ante la escasez de mejores opciones, las más son explotadas o esclavizadas.  Se puede argumentar que tampoco las mujeres queremos trabajos de miseria, alienantes, es verdad. Pero a pesar de ello no optamos por la prostitución, nos tienen que llevar al límite para someternos, nos tienen que quebrar para aceptarlo. Pueden argumentarnos que es debido al estigma que lleva asociado, esto es un insulto a nuestra inteligencia, hay trabajos igualmente estigmatizados y con pésimas condiciones, a pesar de lo cual los aceptamos antes que prostituirnos. Por qué ese empeño en mantener la empresa, simplemente porque los protagonistas, los que generan la prostitución con su demanda son los hombres, nosotras solo la sufrimos. La institución les rinde pleitesía.

Dado que las mujeres somos seres inteligentes y según parece llevamos puesta nuestra propia empresa; ¿por qué razón no nos dedicamos todas en cuerpo y alma a prostituirnos?, ¿por qué no sacamos beneficio personal de este inmenso y lucrativo negocio que es la prostitución?, ¿por qué preferimos engrosar las estadísticas de la pobreza pudiendo vivir como reinas?. Detrás de todas las explicaciones, interpretaciones y lecturas del fenómeno por el cual las mujeres rechazamos el ejercicio de la prostitución hay una razón incontestable; no queremos, simplemente nos negamos. ¿Por qué hay que repetirlo tantas veces?. ¿Tanto cuesta aceptar que nos revelamos contra aquello que se espera de nosotras, el sagrado mantra de que nacemos para putas y no servimos para nada más? Nuestro empecinamiento y resistencia son nuestro modo de transgresión; la no aceptación de la imposición del sistema patriarcal y su alianza con el sistema neoliberal vigente que nos quiere como emprendedoras de nuestra propia miseria. Para lo cual nos expropia de lo único que nos queda, nuestro propio cuerpo, anulando por completo el último resquicio de humanidad, y nos propone ofrecernos como mercancía.

No queremos ser putas. No queremos despertar cada día para aceptar que nuestro cuerpo sea penetrado por todos sus orificios, manoseado, maltratado… exhibiéndolo semidesnudo haga frio o calor, expuesto a miradas enjuiciadoras que valoran la carne en relación a su uso y precio. No queremos ser cosificadas y enajenadas de nuestra dignidad de personas para ser tratadas como escupideras de fluidos de desconocidos. No, no queremos ser vuestras putas, llevamos siglos diciéndolo.

De ahí la insistencia de los voceros desde todos los púlpitos, siempre a favor de quienes intentan hacer de la prostitución su negocio, el que proclaman como el mejor trabajo posible, y evitan siempre mencionar la realidad ¿alguien conoce a alguna prostituta rica? En cambio puteros los hay a miles, y proxenetas también. La realidad siempre es mejor evitarla, que no estropee el negocio. Nada dicen de las condiciones de todas aquellas mujeres explotadas, niegan su sufrimiento. Lo llaman transgresión ¿qué norma transgreden ocupando el lugar que el sistema nos tiene asignado? ¿qué crítica introducimos en un sistema explotador si nos explotamos a nosotras mismas? Ventilan de un plumazo los logros conseguidos en una lucha desigual durante tanto tiempo. Todos los esfuerzos por acceder a las ventajas de una sociedad en condiciones de igualdad, como sujetos de derecho y personas, el acceso a la formación y el trabajo, la defensa de nuestra dignidad… quedan pisoteados por el discurso del individualismo feroz del sálvate tú misma como culpable de tus desgracias. Si eres pobre, si tienes trabajos de mierda, es porque quieres, hazte puta y todo arreglado.

Fuimos las feministas las que planteamos la reivindicación de la sexualidad femenina y de su ejercicio en libertad, la sexualidad como disfrute y placer, la libertad de elección, la diversidad sexual y la posibilidad del descubrimiento personal y de la alteridad en unas relaciones elegidas y aceptadas en igualdad. El feminismo y las mujeres orquestamos un descubrimiento de nuestra sexualidad, de nuestros cuerpos y del control sobre los mismos desde lo más íntimo, proyectando el cambio desde las relaciones interpersonales hacia toda la sociedad. Y esta fue nuestra revolución de la que estamos orgullosas. Aún sin el debido reconocimiento, nuestra historia y sus logros están implícitos en cada mujer u hombre que establecen y optan por una relación en igualdad, y ponen el sexo libre como bandera para la aventura más arriesgada, generosa y enriquecedora, la alteridad. La prostitución no tiene nada que ver con esto, es algo ajeno, que no nos interesa. Reiteramos, no queremos ser vuestras putas.

En pleno siglo XXI los hombres tienen pendiente su propia revolución personal, su propia revolución sentimental y sexual, tienen pendiente ubicar su lugar en una sociedad igualitaria, una vez destronados como amos de la creación.

Ellos son los verdaderos protagonistas de la prostitución pero jamás dan la cara, su poder está en la sombra. Hablar de prostitución es hablar de grandes cuentas en los bancos, en paraísos fiscales, de inmensas cantidades de dinero que corren en negro para comprar voluntades y leyes protectoras del negocio. De lobbies que presionan gobiernos y rigen los mercados con mano de hierro y desprecio social. De todos aquellos que no aparecen en los medios; inversores aislados en burbujas que con pulsar una tecla arruinan países; de falsos empresarios que son en realidad proxenetas y no dudan en encerrar a sus víctimas, mujeres o niñas, para sacarles beneficios y cuya suerte les es indiferente; de traficantes de cualquier cosa que les lucre, seres envilecidos como lo fueron y siguen siendo los tratantes de esclavos; de chulos y macarras capaces de amedrentar, golpear, violar y si la situación obliga, matar. Una historia conocida por todos y que los medios silencian y censuran deliberadamente.

La prostitución es un problema de los hombres que sufrimos las mujeres. Cabe preguntarse por qué la sociedad acepta con total naturalidad esa demanda masculina y por qué este hecho nunca se cuestiona.

Hablar de prostitución es hablar de lo que las mujeres no queremos hacer salvo obligadas. Y también es hablar de la hipocresía de un modelo económico caduco que ha llegado al límite y pretende retroceder hacia la esclavitud consentida, corrompido por la codicia y la basura de los discursos huecos de aquellos que temen perder su comodidad. Que nos cuentan mentiras sin pudor y son alentadores de un sistema salvaje porque les falta convicción, talento y valor para enfrentarse al mismo. Es hablar de la cobardía de quienes piensan, hombres y mujeres, que a ellos nunca les va a pasar. Piensan que la prostitución es algo que afecta a las mujeres pobres y sin recursos; mejor que consientan y lo hagan contentas. Mejor es venderles una ilusión de libertad, responsabilizarlas de la elección de su desgracia. Es infame que se nos intente convencer de que prostituirse es lo único que podemos hacer. Que es lo mejor, que además lo hemos elegido libremente y que con ello reventaremos el sistema que nos explota.

 En un momento en el que el sistema patriarcal está cuestionado, la función que ejerce la prostitución es la de reforzar y legitimar un modo de masculinidad, un modo de ser hombre como autoridad y referente superior, un macho alfa capaz de imponerse e imponer su deseo, la prostitución le otorga un plus de masculinidad. Al mismo tiempo se erotizan el poder, el abuso, la violencia, el uso de los demás en beneficio propio. Entre los más jóvenes que han sido socializados en una sociedad democrática con intención igualitaria, la prostitución es una escuela de desigualdad que impone la lógica del consumo y ésta prevalece sobre cualquier otra. Las relaciones de alteridad, se interpretan desde el consumo, los derechos del consumidor y el valor de la mercancía. La humanización en la relación desaparece. Y desde la experiencia más íntima se proyectan hacia las relaciones sociales. En la sociedad resultante todo está mediatizado y justificado por el cálculo mercantilista, las personas también. Para mantener el control la demanda se centra en la juventud y la inexperiencia, el abuso de menores es recurrente. En las investigaciones, redadas y detenciones, los testigos reconocen la presencia de menores en los burdeles, pero está naturalizado, tanto como la esclavitud. Ninguno denuncia.

La prostitución, la trata, la pornografía están vinculadas y organizadas por la globalización capitalista comulgando religiosamente con la ideología neoliberal. Pero en cambio, han sabido convencernos de que lo progresista es ir hacia atrás y apoyar la legalización de la prostitución. Ahora lo personal, en lo que respecta al cuerpo y el uso de las mujeres, ya no es político. Es simplemente personal. El análisis político y la violencia simbólica y real que subyacen en ella son apartados y deslegitimados. Las consecuencias son un macronegocio con un volumen de caja y recaudación, y un entramado de corrupción tan inmenso que puede llegar a superar la voluntad de los gobiernos, con la incidencia y presión de los lobbies proxenetas.

Somos feministas y somos abolicionistas, porque el feminismo no se preocupa tan solo de algunas mujeres, incluye en su modelo social a toda la sociedad y habla de personas en igualdad. Las abolicionistas reclamamos la vigencia de los derechos humanos y sociales, también para las prostitutas, pero no por su actividad sino por su condición de personas. Y por lo tanto reclamamos con urgencia unas políticas públicas adecuadas a la solución del problema y no para su pervivencia y aceptación resignada como un mal menor.

Las políticas que reclamamos deben tener la aspiración legítima de erradicar la prostitución y no solo que su práctica se haga con garantías sanitarias. Deben estar dotadas de suficientes recursos y fondos económicos y ser sostenidas en el tiempo, con unos compromisos institucionales y políticos mantenidos. Toda acción de gobierno debe tener contenido igualitario. Con políticas específicas de apoyo a las mujeres que ejercen la prostitución, con alternativas reales, tanto a las que quieren abandonarla, como aquellas que desean seguir. La mirada solo puede ser bajo una perspectiva feminista y de género y en este sentido no hay medias tintas, el feminismo solo puede ser de izquierdas y no tiene cabida en un marco neoliberal.

Es imprescindible centrar el debate en el consumo y en los consumidores, hay que incidir en la demanda mediante la sanción social. De la misma manera que se rechaza al maltratador, el putero debe ser cuestionado. No puede aceptarse como natural y sin consecuencias un ocio que se disfruta en cuerpos ajenos. Trasladar el interés al consumidor putero sí que sería verdaderamente innovador y transgresor y cambiaría el sentido de las políticas, es lo mismo que sucedió con la violencia de género.

Es imprescindible desmontar las falacias y mitos construidos en torno a una sexualidad regida por el mercado. No podemos  naturalizar la compra y venta de los cuerpos de las mujeres con el autoengaño exculpatorio de una elección voluntaria.

Para los representantes de la nueva política les señalo que el mercado, los mercados, no son entes abstractos, tienen nombres y apellidos y algunos gestionan macroburdeles. Tampoco son espacios neutrales, tiene ideología, y en este momento la hegemonía es neoliberal. En ellos los pobres no compran, solo venden lo único que poseen y a muy bajo precio.  

La regulación de la prostitución solo es defendible desde posiciones neoliberales, sus mayores defensores son los proxenetas y traficantes. Pero jamás veremos sus rostros, los medios no se harán eco salvo que caigan en desgracia. Utilizan la máscara más amable, son las propias prostitutas las que defienden la gran industria. Esta lógica perversa de defender a ultranza las propias cadenas, intenta invalidar cualquier intento de acercamiento a la comprensión y erradicación del fenómeno. Es el proceso del maltratador que intenta aislar a su víctima de cualquier entorno que no favorezca a sus propios intereses. Los sectores regulacionistas no aceptan ningún debate, deslegitiman el análisis político, y también el ético. Lo naturalizan como algo inevitable sin reconocer que jamás se han abordado sus verdaderas causas y que no se le han destinado medios. Se limitan a constatar su existencia, lo cual es cierto. Tan cierto como que existimos los más de tres mil millones de mujeres que no queremos prostituirnos. No queremos ser vuestras putas, no nos cansaremos de repetirlo.

Cruz Leal, pertenece al MDD de Catalunya, en pro de un feminismo como último ideal universalista.

4 ABRIL, DIA MUNDIAL CONTRA LA PROSTITUCIÓN INFANTIL




Año 1959,  Asamblea General de las Naciones Unidas, Declaración de los Derechos del Niño,   punto número 9:   
-derecho a la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación.

Si la prostitución es esa forma moderna de esclavitud que vulnera los derechos humanos y destroza la vida de mujeres, en su mayoría, por todo el mundo, la prostitución infantil es una lacra que nos avergüenza como humanidad y lo que es peor aún, que parece ser indiferente a la sociedad y las autoridades.

Según cifras barajadas por distintos organismos internacionales (ONU, UNICEF),se estima que 2 millones de niñas y niños son explotados sexualmente, de los cuales aproximadamente la mitad tienen menos de 14 años. La pobreza, muchas veces extrema, el maltrato, los abusos, las enfermedades, la horfandad y el abandono son las principales causas de las que explotadores y puteros sin el más mínimo escrúpulo ni conciencia se aprovechan, principalmente en el llamado turismo sexual.
Lejos de erradicarse y según las mismas fuentes, la explotación de menores en burdeles, en las calles y como producción para la pornografía , va en aumento. La invisiblidad y la dificultad para controlarlo hacen que  este devastador crimen contra la infancia continue practicamente impune.  
Por todo ello, desde el Moviment Democràtic de Dones, rechazamos y condenamos de manera absoluta y contundente toda forma de explotación y esclavitud infantil con fines de prostitución y para la producción de pornografía infantil.

Hacemos una vez más llamamiento urgente:
- A la responsabilidad social para con la infancia
- A las autoridades:
-para que tomen medidas para su erradicación y para la prevención, que pasa necesariamente por la concienciación y la educación en el rechazo, cuanto más temprana mejor.
-para la formación y capacitación de los organismos y colectivos de prevención, asistencia  y reintegración de menores explotados
- para que trabajen conjuntamente con operadores turísticos estableciendo protocolos de detección y denuncia en los lugares turísticos donde se da con mayor incidencia la explotación sexual.

Moviment Democràtic de Dones.

Adjuntamos informe de ECPAT International, red mundial de organizaciones y personas contra la prostitución, la pornografía y la trata de niños y adolescentes con fines sexuales.

dimecres, 1 de març de 2017

SEXUAL EXPLOITATION WORLD CONGRESS



SEXUAL EXPLOITATION WORLD CONGRESS

Barcelona es durante esta semana  la capital mundial de la tecnología y la vanguardia...y de la explotación sexual. Miles y miles de congresistas llegados de todas partes del mundo se disponen a pasar unos días de trabajo y diversión.

Las puertas del congreso se abarrotan de chulos y proxenetas que ofrecen a los simpáticos visitantes cuerpos de mujeres, llegadas también de todas partes del mundo para agasajar a los potenciales puteros. La mafia y el crimen organizado harán su agosto anunciando a bombo y platillo que disponen de cientos de cuerpos listos para ser explotados, pisoteados y violentados en este macro burdel que es ya Barcelona. Y la fratría cerrará y celebrará su éxito empresarial ejerciendo su "derecho" a cumplir sus deseos sin el más mínimo remordimiento, contribuyendo a sostener y aumentar la trata de mujeres, el más ruin de los "negocios".

A las puertas del 8 de marzo,  Barcelona se convierte en la capital mundial de la confluencia de todas las formas de violencia, abuso y violación de los derechos humanos contra las mujeres, la prostitución.

Lanzamos de nuevo un llamamiento a las autoridades de la ciudad: ¿es ese el modelo de ciudad que queremos proyectar al resto del mundo? ¿Se ha consolidado ya Barcelona como destino de turismo sexual vinculado a los negocios? ¿Vamos a permitir que los beneficios económicos que se obtienen se sostengan en parte sobre el sufrimiento y la explotación de mujeres?

No podemos aceptar que en nuestra ciudad, que se abre al mundo como modelo de avance cultural, empresarial y bandera de derechos, se perpetúe este sistema patriarcal de subordinación y dominación de las mujeres con la excusa del progreso.

La prostitución es violencia y es absolutamente incompatible con la igualdad.  La consecución de esta es responsabilidad de todos y es imprescindible la coherencia entre nuestros discursos y las prácticas reales que mantenemos y fomentamos.

Las mujeres no somos objetos de consumo.
#NoSomosAgujeros




Moviment Democràtic de Dones de Catalunya.

8 DE MARÇ DE 2017 LES DONES NO SOM OBJECTES DE CONSUM

8 DE MARÇ DE 2017
LES DONES NO SOM OBJECTES DE CONSUM

Un 8 de març més sortim al carrer. El món, durant un dia, recorda que existim nosaltres, les dones, el 52% de la població mundial. I tot el moviment feminista esprem aquestes 24 hores per intentar fer-se sentir entre un munt de soroll neomasclista.
Des del Moviment Democràtic de Dones creiem en aquest gota a gota, en anar treballant qüestions concretes per anar fent camí. Per això, hem centrat el nostre esforç en algunes lluites que sentim importants i que afecten com es va configurant aquesta societat del S XXI.
La situació actual de feminització de la pobresa ens fa a les dones més vulnerables i ens condemna a patir desigualtats més profundes. La bretxa salarial entre homes i dones a Espanya supera el 20%. El que té conseqüències no només a curt termini sinó també a llarg termini: les dones a Espanya cobrem gairebé un 40% menys de pensió de jubilació que els homes. El neoliberalisme sexual es val d'això i ens proposa a les dones més pobres noves maneres de mercantilización dels nostres cossos. Ja no solament li val utilitzar els nostres cossos per a satisfacció dels desitjos d'uns quants com si fóssim simples forats, sinó que també vol llogar els nostres úters com si fóssim forns o recipients.

És per això que des del Moviment Democràtic de Dones reivindiquem un TREBALL EN CONDICIONS DIGNES PER A TOTES LES DONES. Això passa per la valoració de l'economia de cures com a part fonamental del desenvolupament d'una societat basada en la solidaritat i la igualtat. En el treball productiu, volem IGUAL SALARI A IGUAL TREBALL, no discriminació en els processos de selecció, així com fomentar polítiques coresponsables. Des del MDM treballem perquè segueixi creixent la XARXA DE MUNICIPIS LLIURES DE TRACTA. Perquè el 90% de les dones que pateixen la prostitució han estat víctimes de tracta. Perquè no creiem que es puguin donar condicions d'igualtat en una societat en què els homes tenen el privilegi de comprar dones, les màfies han de portar a dones de països empobrits per donar resposta al privilegi d'aquests homes, perquè no hi hn prou dones que vulguin “lliurement” exercir la prostitució. Creiem en una societat en què les persones es relacionin en igualtat a tots els nivells.
I no ens cansarem de lluitar contra la idea neomasclista que el desig de tenir criatures pot passar per LLOGAR L'ÚTER D'UNA DONA. No som recipients. El tractament per a la inseminació, embaràs i part generen un impacte en el cos i, en moltes ocasions, en la salut, tant física com psicològica de les dones.

Avui sortim al carrer, demà seguirem en la lluita.

LES DONES NO SOM OBJECTES DE CONSUM
#NoSomForats
#NoSomRecipients
#NoSomMercaderies